Glenn Hughes – Resonate (2016)

The Voice of Rock, Glenn Hughes; cuando todo el mundo pensó que estaba desahuciado, relanzó sorpresivamente su carrera como solista. Después de quince años y un par de colaboraciones, salió el segundo volumen de la serie L.A. Blues Authority (1992)  que en los hechos es el segundo disco de solista de Glenn Hughes, uno de los que más disfruto por cierto. Sobrio y con un renovado entusiasmo por la música, Hughes retomó las cosas donde las había dejado. No es mucho mi estilo de música, es un gran vocalista, bajista y compositor; un líder innato que le arrebató el control de Deep Purple a Ritchie Blackmore, pero a ratos me empalaga. No obstante, tiene el mérito de haber superado sus adicciones y desde entonces ha sacado muy buenos discos; el Burning Japan Live (1995), es un disco fenomenal y a diferencia de Gillan o Coverdale, Hughes canta con la misma fuerza y poder que ostentaba en los setentas. Me impresiona como su voz no se ha degradado en lo más mínimo. A Coverdale le cuesta llegar a los agudos y Gillan es un desastre desde finales de los setentas. 
Desde entonces, el bajista ha sacado once discos en estudio, cuatro lives y un EP; ello sin mencionar los discos que sacó con Tony Iommi, con Joe Lynn Turner, Black Country Communion, California Breed y Voodoo Hill; solo por mencionar algunas cosas. El más activo de todos los Purple. El Resonante, no es ninguna sorpresa es un disco muy al estilo de Hughes aunque más pesado, muy parecido al Addiction (1996) cuya agresividad me sigue consternando. Pese a que sus discos son bastante diferentes entre sí, mantienen una misma esencia y la manera como Hughes canta y compone, lo acerca más al soul y al funk, lo que  puede ser un poco tedioso al cabo de un par de discos. Si el Return of Crystal Karma (2000) es bastante plano, el First Underground Nuclear Kitchen (2008) tiene un rango musical muy amplio, desde el hard rock hasta algo de Bossa Nova; Soul Mover (2005) y Music for the Divine (2006), muestran bien las diferentes facetas de Hughes, pesado y melódico, con algo de pop; es la etapa más creativa del bajista. 
El Resonate es un claro regreso al hard rock medio funky, el estilo que viene desarrollando desde Trapeze. Lo primero que resalta es la voz de Hughes, difícil creer que tiene 65 años. Heavy marca el tono del disco, muy similar al estilo de Black Country Communion, fue el primer single y con eso sabemos por dónde va la cosa. Todo el disco es una variación de lo mismo, sólido y bastante pesado, hard rock de viejo cuño, buenos solos de guitarra, un gran trabajo de los teclados y una sección rítmica impecable. Pero para quienes seguimos a Hughes es más de lo mismo. Por ello, estoy más emocionado, con el nuevo disco de Black Country Communion, porque es un banda, aunque Hughes ahí también monopolizó el control creativo y es lo provocó su colapso. El bajista lo dijo, a su edad no tiene por qué negociar con nadie, puede hacer la música que quiera pero a veces es necesario ceder. Un grupo funciona mejor cuando todos sus miembros aportan ideas.
El Resonate un gran álbum, se posiciona fácilmente entre los mejores discos de rock del año; pero como fan, esperaba algo más. 

Sobre George

Politólogo, melómano, escritor...

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