Deep Purple – Slaves and Masters (1990)

Slaves and Masters

En abril de 1984, una de las bandas más icónicas de los años setentas, anunciaba su regreso triunfal tras siete años de ruptura. La noticia generó expectativa y aunque el Perfect Strangers fue acogido tímidamente por la crítica, la gira fue un éxito rotundo. Las sesiones del House of the Blue Light fueron bastante tensas; la banda no tenía ideas. El entusiasmo inicial del reencuentro quedó en el olvido. En las giras volvieron las viejas rencillas: un Gillan demasiado relajado y un Blackmore que exigía profesionalidad. Gillan tiene un carisma peculiar en escena, pero su voz era un desastre; creo que la gira del 88, es el punto más bajo en la carrera del vocalista. La banda reunida en sesión de emergencia, convocada por el propio Blackmore, tomó la decisión irrevocable de despedirlo por conducta antiprofesional. En lugar de abrir audiciones, Blackmore le ofreció el trabajo a Joe Lynn Turner, el vocalista de la etapa más comercial y controvertida de Rainbow. El resultado es el disco más raro que tiene Deep Purple, muy controvertido también en su momento. A nivel musical sigue la línea de los anteriores, pero la voz de Turner le da un toque más popero.

Perfect Strangers

Con los años, no suena tan mal como yo lo recordaba; hice las paces con esa etapa y en retrospectiva es un buen disco, tiene un sonido impecable y cristalino, la banda hace un gran trabajo y el aporte de Lord es crucial. Sigo pensando que Purple podía funcionar muy bien con otro vocalista. Dócil y callado, Turner es el aliado ideal para Blackmore; le dio más libertad. Turner no canta mal, hace lo suyo en el disco, aunque nunca me gustó su timbre vocal. Sigo sin entender por qué King of Dreams me gusta tanto, con esa canción me enganché con el disco; a nivel instrumental es impecable, aunque la voz de Turner le da ese toque demasiado radiofónico, es un gusto culposo como Stone Cold, una de las canciones más maricas que he escuchado en mi vida. No es algo malo en sí, y el metal tiene un lado marica incuestionable. Todo esto me remonta a un tiempo en cual repudiaba la popería. Ahora con mis años encima, puedo darme cuenta que el mundo del pop no es tan malo como yo creía, y este disco me gusta; es muy púrpura, muy Blackmore, con esos toques neoclásicos, que más tarde rescatará en otra banda.

The House of the Blue Light

Era muy joven en ese entonces, tenía diez años cuando salió el disco y catorce cuando lo descubrí, y me dije esto es una reverenda porquería; es la arrogancia de los años mozos. Aunque no deja de ser una etapa extraña. Blackmore se sentía muy a gusto, el resto de la banda no tanto. Al fin y al cabo, cuál es su identidad, cómo los podemos catalogar. Es un disco muy melódico; y es bastante curioso que uno de los guitarristas más emblemáticos del mundo del rock y del metal, repudie esa fuerza bruta con tanta insistencia. Tranquilo y relajado, ese es el verdadero lado de Blackmore; su agresividad es frustración creativa. El Slaves and Masters, funciona mejor que su antecesor, The House of the Blue Light, que fue un disco forzado y artificial, yo diría que es el peor disco de Deep Purple. Ahí quedó claro que Blackmore y Gillan no pueden estar en la misma banda. Es como volver con una expareja, es lindo al principio, pero los problemas de fondo siguen ahí y pueden estallar con mucha violencia. La respuesta apropiada era deshacerse de Gillan. El problema con Turner es que también canta feo y tiene el mismo problema que Gillan, una voz nasal que desafina en los agudos, en vivo era un desastre también.

Live in Philadelphia 1991

Aunque no existen documentos oficiales de la gira, hay un par de bootlegs con un sonido aceptable, el mejor es el Live in Philadelphia 1991; el aspecto más interesante, es el regreso de Burn al set, aunque Turner la canta horriblemente mal y queda en duda la manera como Gillan lo habría hecho, no deja de ser una adición interesante, una verdadera rareza como el resto del set. Es una pena que la banda no tenga ningún interés en rescatar ese periodo. Desde entonces muchas cosas han pasado, y han salido muchos discos, pero sigue quedando un vacío. Hay bastante material como para sacar un documento decente, que muestre todo el potencial de la banda. Al igual que la infame gira del 75 / 76, había noches que funcionaba muy bien y otras que era un desastre. Y la banda comenzó a tomar sus distancias con el vocalista; la manera como interactúa con el público, sus letras, su presencia escénica, no eran las más adecuadas. Paice y Lord se dieron cuenta que en Purple, solo hay cabida para un vocalista y ese es Gillan. Sinceramente discrepo, pero Turner no fue la elección más apropiada y Paice lo dijo en su momento: no podía funcionar, ellos son una banda de rock británico y él un vocalista estadounidense de pop.

The Battle Rages On

Cuando volvieron al estudio el 92, las tensiones emergieron y el pragmático Roger Glover le dio su respaldo a Lord y Paice: Gillan tenía que volver. Existen demos de las canciones del Battle Rages On con Turner, un título bastante apropiado y que marca un giro hacia el lado más pesado de Purple, aunque no siempre el mejor; Blackmore no quedó satisfecho con el resultado y nunca aceptó el regreso de Gillan. Se dice que llegaron a un acuerdo monetario y durante la gira Blackmore dejó su guitarra en el escenario y no volvió más. Fue reemplazado brevemente por Joe Satriani y la banda continuó su camino. El Slave and Masters es un disco raro, una anomalía, pero se inserta bien en ese tetratalogía Blackmore. Con Morse las cosas cambian radicalmente, la banda tiene otro sonido, otra identidad y sacaron discos excelentes. Tal vez este momento no sea el mejor y este disco quedó olvidado, aunque tienen sus cosas interesantes. Siempre rescato King of Dreams, que en otro contexto pudo ser un mega hit; Fortuneteller, canción en la cual Turner hace un gran trabajo vocal, también me gusta ese lado melódico muy parecido a ciertas canciones del Stormbringer. Wicked Ways es una canción que apreció mucho, la banda hace un gran trabajo, es uno de esos momentos en los cuales Paice se luce y muestra que sigue siendo un gran baterista.

Una época distante, un disco olvidado y sin embargo es el púrpura en toda su ambivalencia; un amor eterno y real, es algo que no acontece en lo cotidiano.

Heavy Metal Pioneers

Sobre George

Politólogo, melómano, escritor...

Un comentario

  1. Bravo George querido! Una maravilla tu reseña!

    Abrazo!

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