Kiss – Solo Albums (1978)

Solo Albums

1978 marca el final de una etapa; la fama, las drogas, las mujeres, los egos, deterioraron considerablemente las relaciones dentro de la banda. El fenómeno comercial de la década, estaba en las puertas de una crisis sin remedio, y el error inicial fue haber saturado el mercado. Muchos discos en poco tiempo, muchos productos derivados, y de por medio la película que los mostraba como superhéroes, para una nueva generación de fanáticos. A ello se suma el cambio de imagen y de sonido que por poco sentencia de muerte a la banda.

Frehley y Criss, se sentían inconformes; un ritmo muy acelerado, demasiadas obligaciones, tal vez era el momento ideal para tomar un descanso. Pero cuando la gallina pone huevos de oro no de le damos tregua alguna. Fue una decisión salomónica y un golpe de marketing brillante, aunque desacertado. Kiss es la única banda que sacó discos solistas simultáneos, era una oportunidad para acercarnos a nuestros ídolos y explorar su universo musical más allá de los márgenes de la banda. Los cuatro tienen estilos muy diferentes y a su manera se complementan muy bien.

Peter Criss 1978

En ese entonces Peter Criss seguía obnubilado por el éxito de Beth y estaba convencido que podía replicarlo. Hoy en día, se cuestiona mucho las habilidades de Peter Criss, pero fue un gran baterista y lo dio todo en el escenario; demasiado confiado, pecó de arrogancia y en lugar de superarse como músico, prefirió quedarse estancado. Una actitud corrosiva, una vida de excesos que lentamente fueron socavando sus dotes como instrumentista, sin mencionar el efecto Ezrin, creo que fue el detonante para el bloqueo mental del baterista. En ese momento la banda se estaba resquebrajando, ritmos diferentes entrando en contradicción; la idea de grabar discos de solistas fue diseñada como una forma de calmar las tensiones internas, no era necesario que la banda colapse, los cuatro podían rodearse de otros músicos y explorar nuevos horizontes. El efecto no previsto, de esa movida, fue que acrecentó la competencia interna. Peter entró al estudio confiado, creyendo que iba a producir un mega éxito. El resultado es un disco muy plano, muy comercial; ahí se confirma la idea que Paul Stanley y Gene Simmons barajaban: Peter era el eslabón débil.

Cat # 1

Del disco, siempre rescato tres canciones: Hooked on Rock n Roll, adoro como Peter canta, de hecho fue una de las cosas que me atrajo en Kiss, me parecía tan inusual que un baterista cante; I Can’t Stop the Rain, me gusta más que Beth, es una balada que funciona mejor y la voz de Peter encaja a la perfección, confirmando que es un gran vocalista; Tossin’ and Turnin’, fue el sencillo del disco, creo que le falta fuerza pero es una linda canción. El resto me empalaga y lo curioso es que Kiss, ya como banda, decidió seguir por esa vía, con esa producción insípida. Con todo, el disco ejemplifica bien algunos problemas: Peter no es compositor, su estilo musical no encaja en la imagen que la banda construyó, y ese viraje hacia el pop fue una mala decisión. De los cuatro, fue el que tuvo menos éxito y anticipa en gran medida, la dirección musical de los siguientes dos discos de Criss, Out of Control y Let me Rock You, que fueron rotundos fracasos. No obstante, y vale la pena mencionarlo, el Cat #1 es un disco excelente, es el estilo de música, que nosotros como fanáticos de Kiss esperamos; esa sí fue una agradable sorpresa y es el punto culminante de la carrera del baterista.

Ace Frehley 1978

Para Frehley fue el mayor desafío de su carrera, no se sentía del todo confiado, pero fue una experiencia liberadora; nada tan gratificante como hacer las cosas a tú manera. Nadie puede negar la decisiva contribución musical de Frehley, era el estilo que la banda necesitaba e inspiró a una nueva generación de músicos. El disco, le dio seguridad como compositor y cantante, le permitió explorar diferentes sonidos; Fractured Mirror es una de las cosas más interesantes que ha hecho, tan lejos del sonido Kiss, pero a diferencia del disco de Peter, este tiene un sonido potente; Anton Fig hace un extraordinario trabajo en la batería y ni hablar de las guitarras, suenan mejor que en cualquier disco de Kiss. Lo recuerdo muy bien, la primera vez que escuché Rip it Out fue en una Kisskonvention, aquí en La Paz, creo que fue en 1996, siempre he sido muy callado, no hablé con nadie, pero vi facetas de la banda que no conocía; y esa canción me fascinó desde un inició; encajaba bien en el Rock and Roll Over. En la banda Ace era el discreto, un poco parecido a la forma como George Harrison obraba en los Beatles, contrastaba con la pompa de los personajes de Simmons y Stanley, pero Ace tenía lo suyo.

Anomaly

En Kiss nunca fueron cuatro personajes que podían intercambiarse o ser interpretados por terceros, eran cuatro individuos con sus virtudes y defectos, fue esa química extraña la razón del éxito y la fama, pero también de la ruptura. El disco de Frehley fue el más exitoso y muestra que tiene un estilo muy propio, es un gran compositor e interprete. No suena para nada a un disco de Kiss, aunque tiene elementos de ese sonido y ahí el guitarrista percibe, por primera vez que puede hacer algo más fuera de la banda, puede brillar por su propia cuenta. Como solista, Frehley tiene muy buenos álbumes, muy ochenteros sin duda, pero tienen grandes momentos; sigo pensando que Rock Soldiers y Breakout podían haber entrado en cualquier disco de Kiss, el Trouble Walkin’ es genial, Remember Me es una canción que disfruto mucho. Y los discos que sacó en los 2000 son muy buenos, y hasta mejores, diría yo; el Anomaly es fenomenal de principio a fin, mucho más conciso que el Psycho Circus, con un sonido mejor trabajado y más sincero. Claro que Frehley tiene sus problemas es muy flojo y era un desastre, lidiar con un borracho no es fácil y saca de quicio a cualquiera. Ahora el guitarrista está sobrio, pero queda claro que a veces no ensaya correctamente las canciones y suena mal en vivo.

Gene Simmons 1978

El disco de Gene es el más raro de todos, es el único que se dejó consumir por su personaje y por eso el disco me tomó desprevenido, no sabía cómo digerirlo. Ahora con los años lo valoro más; Radioactive es una canción que igual pudo entrar en el Rock and Roll Over; en la placa se plasman las raíces musicales del bajista y ejemplifica bien la forma cómo tuvo que moldear su estilo para encajar en su personaje. Un aspecto interesante, es que el disco está concebido como una sola obra, revelando los diferentes rostros del demonio; es un disco ambicioso, a la altura de Gene Simmons. Está bien producido y fue el disco más caro de los cuatro, muchos invitados, mucho trabajo de postproducción, muchos retoques. Pese a ser un disco ecléctico, condensa toda la esencia del bajista, Man of a 1,000 Faces; no deja de ser algo muy raro que el disco cierre con When You Wish Upon a Star. Es el pequeño niño judío, inmigrante en una tierra desconocida, que tiene un anhelo, las ansias del cumplir el sueño americano. Es su manera de decir gracias, y de mostrarse como es en realidad; sin la máscara del demonio, es ese niño soñador, amante de los Beatles y de la ciencia ficción. Un toque emotivo, para cerrar un disco muy íntimo en realidad.

Asshole

Por lo demás, la carrera de Simmons tocó un punto muerto en los ochenta, centrado en otros proyectos le dejó toda la carga a Paul Stanley. En 2004 salió Asshole; para ser sincero no lo escucho, igual me tomó desprevenido, en papel suena muy interesante, pero hay algo que no me gusta en todo eso, creo que es el sonido de los 2000. A ratos hasta me parece muy caótico y electrónico, aunque siempre es interesante escuchar a Simmons fuera de la banda. Además, uno de los hitos más importantes, para nosotros amantes kisseros, fue la llegada de Gene Simmons a La Paz. La verdad no me sentí muy entusiasmado y ni pensaba ir, pero cuando lo vi, sentado en el lobby del hotel, toda mi pasión por la banda salió a flote, lo tenía ahí, al ídolo de mi juventud, al miembro y fundador de una banda que me ha acompañado por tanto tiempo, en esa relación un tanto tóxica de odio y amor. Tenía que ir, era un deber ante mí y la pasé muy bien. Gene Simmons, con sus ideas demasiado conservadoras, asumiendo plenamente su rol de mercader, un poco misógino en los bordes y, sin embargo, es el músico que creo a uno de los personajes más influyentes en el metal; los blackeros lo negarán hasta el final, pero Simmons inspira esa estética.

Paul Stanley 1978

Para mí, el disco de Paul Stanley tiene una carga afectiva muy fuerte, fue con este disco que me enganché con la banda; puedo decir que fue amor a primera vista. De los cuatro, es el que tiene el sonido más kisssero y con ello queda claro quien es el cerebro de la banda. Tenía diez años, hacía poco había visto fragmentos de la película Kiss Meet the Phantom of the Park, y quedé perplejo, esa aura de misterio, el maquillaje, las guitarras, el gato detrás de la batería. En ese entonces era complicado conseguir música, no tenía idea como la banda se llamaba. Por un par de años escuché este disco de manera casi exclusiva; en uno esos especiales de la Obertura del Siglo XX, caí con la historia de la banda y comencé a coleccionar los discos. Tonight you Belong to Me sigue siendo una de mis canciones favoritas, al igual que Take me Away (Together as One), adoro el trabajo vocal y la batería de Carmine Appice; la única canción que suelo saltar es Hold Me, Touch Me (Think of Me When We’re Apart), nunca me han gustado las baladas. De Kiss, las únicas dos baladas que sí me gustan y siempre las escucho es I Still Love You, me encanta la batería de Carr, y Reason to Live, siendo casi un gusto culposo.

Live to Win

Kiss es Paul Stanley, es la fuerza motriz, el visionario; la imagen de la banda, el principal compositor, es el sonido, es la voz. Fuera de la banda no tiene mucho material, aunque algunos de los discos de los ochentas son casi discos de solista y el Live to Win pudo haber sido un disco de Kiss, tiene algunos elementos raros, pero entra en el imaginario de la banda. Yo creo firmemente que el Sonic Boom y el Monster son buenos discos y me encantaría que la banda grave un par más. No deja de ser una pena que hayan renunciado al estudio, con un line-up que tiene tanto potencial. Es cierto, me cuesta aceptar que Tommy Thayer y Eric Singer utilicen personajes que no son suyos, aunque es imposible negarlo, la banda suena muy bien y Stanley al fin tiene la banda que ansiaba, la imagen y el sonido de los setentas, pero sin Peter ni Ace. Stanley lo cuenta muy bien, la manera como Peter se comportaba: del agradecimiento a la arrogancia y Ace, bueno, seguía siendo un franco desastre. Las sesiones caóticas del Psycho Circus fue la experiencia que desalentó a Stanley a continuar grabando, no había banda y por eso el disco tiene un sonido muy artificial y forzado.

Los solo albums, inician el periodo más turbulento en la historia de la banda: el pop, la salida de Criss, la salida de Frehley, el declive comercial y luego la pérdida de identidad; fue un periodo difícil, pero la banda pudo superar todos esos obstáculos; medio siglo de música y ahora sí estamos al final del camino y es un momento para celebrar a la banda, explorar su legado y continuar disfrutando esta música que nos une, está pasión compartida, porque Kiss siempre será parte de nuestras vidas.

Sobre George

Politólogo, melómano, escritor...

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