Ian Gillan – Contractual Obligation (2020)

Contractual Obligation #1 Live in Moscow

En un tiempo que ya me parece remoto, en la infancia del internet, estaba suscrito a varios boletines y páginas que me nutrían de muy buena información en relación en los proyectos que Deep Purple venía armando, en cuestión de discos, rediciones, colecciones y demás productos. En los 90, Deep Purple, como empresa, había recuperado los derechos de gran parte de su catálogo y comenzaron a surgir cintas de grabaciones en vivo inéditas. Simon Robinson, que fue el editor en jefe del famoso boletín semanal Deep Purple Appreciation Society (DPAS), comenzó a dar pautas de sus descubrimientos en las bóvedas de la banda, y fue el principal gestor de un vasto proyecto de remasterización; él copilo las cintas, él escribió las notas y puso en pie una línea de productos de un valor incalculable, al restaurar el legado musical de la banda en vivo.

Creo que Deep Purple, es uno de los pocos grupos que tiene muy bien documentada casi todas sus giras. Bajo el rótulo: The Connoisseur Collection, salieron cuatro discos geniales: el Live in Japan, disco triple y que copila por primera vez, las tomas que no fueron utilizadas para el Made in Japan, restituyendo casi en su integralidad las tres noches; el Mk III The Final Concerts, que en los hechos sustituye al decepcionante Made in Europe; el Live in California, que también sustituye al decepcionante Live in Tokyo; y el Deep Purple in Concert. Son los pilares de mi modesta colección de Deep Purple. Salieron más discos, como el famoso Live in Germany 1976 de Rainbow, el In the Absence of Pink, que por mucho tiempo fue el único testimonio de la gira del Peferct Strangers, yo lo tengo en una edición defectuosa, y sería interesante tenerlo reditado. En fin, son recuerdos de un tiempo en el cual seguía a la banda y sabía muy bien cuando bien iban a salir nuevos discos.

Recuerdos

La línea eventualmente fue cancelada, ya en los 2000, resurgió Purple Records y también sacó discos muy interesantes como el Live at Inglewood, es la única grabación en vivo del Mk I, el Live at the Ritz de Ian Gillan y en paralelo se puso en marcha otro sello: Sonic Zoom, que reditó bootlegs de muy buena calidad, entre los cuales se destaca en el Live at Montreux 69, que contiene una versión prototípica de Speed King, y la única versión de Kentucky Woman con Gillan detrás del micrófono; es toda una rareza. Desde luego en mi inconstancia, no los tengo todos, y me duele, porque hace tiempo salieron del mercado y si uno no completa la colección ese rato, luego es más complicado. Creo que en otro momento ahondaré en las vicisitudes del coleccionista, me trae muy buenos recuerdos todo esto y me puse a revisar estos viejos discos; desempolvando cosas también.

El punto es que todo cambió cuando Deep Purple se fue de EMI y su catálogo pasó a ser propiedad de Edel y luego de su subsidiaria earMUSIC. Ahí quedaron truncados todos los proyectos que estaban en marcha y surgieron otros, aunque un tanto decepcionantes, como las Overseas Series, que en realidad redita material ya disponible, sin cubrir los vacíos. Al cambiar de sello discográfico, todo el trabajo de Simon Robinson fue archivado y la DPAS que hacía un seguimiento detallado de ese proceso, ahora publica cosas bastante raras y nada relevantes en el fondo. Ahí perdí mi conexión con la banda y desde entonces, no sé muy bien que cosas están haciendo.

Remembranzas

Para mi gran asombro, salieron dos conciertos el 2019, el Live in Newcastle 2001 y el Live in Rome 2013, en un packing muy similar y que augura una posible serie de conciertos, aunque me frustra no saber que títulos piensan publicar o reditar. El concierto de Newcastle fue parte de un cofre: The Soundboard Series, editado bajo el sello Thames Thompson, son seis conciertos de la gira por Australia y Japón el 2001. Cofre que no tengo, pues en ese momento no estaba interesando en esa etapa de la banda y me arrepiento mucho, la vida no da segunda oportunidades.

Thames Thompson, publicó varios en vivo, que tampoco tengo, entre los cuales destaca el Live at the Rotterdam Ahoy, es el único de todas las series sinfónicas, en el cual el trabajo de la orquesta predomina. Por eso me pareció curioso, y tal vez rediten más de esos conciertos, como el Total Abandon 99. En todo caso, ahora me toman por sorpresa y la verdad es que, no me gusta. Y dentro de estas sorpresas están estos conciertos de Ian Gillan con la Don Airey Band; quedé frío, no tenía idea del asunto. Yo hacía seguimiento de todos los movimientos de la banda, pero desde el 2005 camino a ciegas. El catálogo de los setentas está prácticamente agotado, pero todavía hay mucho material en vivo que podría ser remasterizado; los primeros conciertos de la gira del House of the Blue Light, por ejemplo, sabemos que las cintas existen y Gillan no suena tan mal.

Promo Poster © earMusic

En fin, eso como preámbulo, en noviembre de 2016 a Gillan le ofrecieron hacer una pequeña gira por Europa del Este y el resultado son estos tres conciertos que earMUSIC pone a la venta en tres formatos diferentes: blu-ray (Moscú), disco compacto (Varsovia) y vinilo (San Petersburgo), y cada formato tiene sus virtudes, y la verdad es que quedé muy satisfecho y contento, la banda suena bien, las orquestas también y Gillan al fin comprendió que debe adaptarse a sus limitaciones, y lo hace bien, está un poco ronco en el concierto de Moscú, en el de Varsovia está en muy buena forma, y en el de San Petersburgo igual, aunque su voz es ya muy débil. Las diferencias entre cada concierto son mínimas, pero es uno de los set-list más interesantes, en años.

Deep Purple, siempre toca las mismas canciones incorporando una que otra novedad del disco de turno, pero nada más. Con un catálogo tan amplio, es complicado definir qué canciones tocar, pero podrían agregar de cuando en cuando pequeñas rarezas, sobre todo canciones de la etapa Morse como Ted the Mechanic, Seaven Heaven y tantas otras. Hay que decirlo también, hay canciones que Gillan ya no puede cantar, como Highway Star y muchas del repertorio clásico. La banda ha demostrado que puede seguir sacando muy buenos discos y pueden armar un set con uno o dos clásicos de antaño y listo. Sé que eso no va a acontecer, pero siempre es lindo soñar.

El set comienza con una introducción de la orquesta, conducida nuevamente por Steve Bentley-Klein, el mismo que acompañó a Deep Purple en su famosa gira The Songs That Built Rock (2011-2012), aunque la intro solo está disponible en el concierto de Moscú. Ahí la banda irrumpe con Hang me Out to Dry, del Toolbox (1992), uno de los mejores discos de Gillan y toda una rareza en vivo. Le sigue Pictures of Home del legendario Machine Head (1972), la banda la sacó del set pues Ian Paice ya no se siente cómodo tocándola; al ser el único miembro original de la banda, es él quién toma las decisiones, aunque siempre avalado por los otros miembros en democracia real o aparente. Le sigue No Lotion for That del One Eye to Morocco (2009), es una de esas canciones chistositas que a Gillan le gustan tanto, es un disco excelente, por cierto.

La virtud de todo esto, y es lo que me emociona en el fondo, es que el set combina bien las rarezas con las canciones inamovibles en los conciertos de Deep Purple: Strange Kind of Woman, Smoke on the Water, Black Night, Hush, y demás. Razzle Dazzle del Bananas (2002), es una canción que la banda nunca tocó en vivo, por razones que desconozco, y es una gran adición al set. Otra de esas rarezas es A Day Late and a Dollar Short, del Dreamcatcher (1997), desde mi modesto punto de vista es el peor disco de Gillan, es muy raro, no tengo apalabras para describirlo, pero aquí la canción suena muy bien. Después de todo, es un buen pantallazo a la ilustre carrera del vocalista.

Diferentes etapas y diferentes eras, Deep Purple tiene para todos los gusto, hay canciones que pensé que nunca más serían interpretadas en vivo, como Anya, del olvidado Battle Rages On (1993), y la otra es Difficult to Cure, y Deep Purple la tocó mientras Blackmore estuvo en la banda, es la canción epónima del disco de Rainbow que marca su viraje definitivo hacia el pop; incluirla parece algo descabellado, pero lo que muchos olvidan es que Airey fue el tecladista en ese disco, y la canción es suya también. Don Airey, es el reemplazo ideal, contribuyó en tantas bandas, él compuso la intro de Mr. Crowley, del primer disco de Ozzy Osbourne, fue parte de la Gary Moore Band, con Paice y Neil Murray, y por cierto le rinden un pequeño homenaje y casi lloro de emoción. Airey es él único que está a la altura de Jon Lord.

No solamente es un intérprete, sus discos como solista son muy interesantes y es una pena que ese material no haya sido incluido; las luces están sobre Gillan, incluso en las versiones digitales, el nombre de Airey no figura en la tapa, es algo extraño cuando menos. El vocalista también tiene su ego. Del lado de las rarezas la banda toca un cover del legendario Lazy Lester con Grace Gillan en la primera voz, es un interludio y cuando la cortan de manera abrupta, pensé que era una falla en el disco. La otra gran rareza que me tomó de sorpresa, es Demon’s Eye, pocas veces interpretada en vivo y Gillan la canta bien. A Blackmore nunca le gustó el Fireball (1971), algunas canciones fueron incorporadas al set en la era Morse, nunca me gustó como Gillan ahora canta No One Came y Fools, pero aquí su voz se mantiene en su tono natural, y las coristas lo ayudan, el resultando es genial; es lo que necesita el vocalista, un apoyo discreto detrás.

Podría decirse que es uno de los mejores “en vivo” que he escuchado, cabe destacar el trabajo de la banda: Simon Mcbride en la guitara, con un estilo similar al de Morse, Laurance Cottler en el bajo, y le da un toque jazz, Jonny Finnigan en la batería, dándole frescura, aunque no significa nada. Por último, está la brillante interpretación de No More Cane on the Brazos, del Naked Thunder (1990), que es un disco un poco raro, pero esta canción es una de las mejores interpretaciones vocales que tiene Gillan, la canción tiene mucha fuerza y aquí la orquesta le da vida. Da gusto escucharla nuevamente en vivo y que Gillan la interprete, ya entrado en años, le da más emoción.

Esto tenía que ser una reseña del disco, pero en el camino, me puse a pensar en la relación que tengo con la banda y con todos los proyectos que la rodean, el proceso de redacción funciona de esa manera: hacer y deshacer, corregir una y mil veces el texto y nunca estar contento. Contar una historia, cómo contarla sin caer en la banalidad, la repetición infinita; cómo diferenciar mi relato de otros similares. Y esto comienza con el afán de no copiar lo que otros hicieron; darles un vuelco a las cosas, ampliar la reflexión. Todavía queda mucho por contar.

Sobre George

Politólogo, melómano, escritor...

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