David Bowie – Blackstar (2016)

Nunca he sido fan de Bowie, hay algo en su timbre vocal que no llega a convencerme; todavía no he hecho las paces con Ziggy ni con Aladin; reconozco el impacto cultural que tuvieron, pero nunca me gustaron como discos. La muerte de Bowie genera una conmoción pues pocos artistas han podido adaptarse a diferentes épocas y seguir siendo relevantes; la influencia que tuvo rebasa la música y se expande por el rock y el pop, la moda y el arte algo que también es bastante inusual. No lo voy a negar, si Bowie no hubiera muerto, tal vez nunca hubiera escuchado este disco. Creo que lo planificó de esa manera, como una jugada maestra. Es desgarradoramente sincero, tétrico y sin embargo alegre. 
 
No conozco bien la trayectoria de Bowie, no puedo situar al disco dentro del desarrollo conceptual del artista, pero que si puedo afirmar es que me gustó desde un inicio. Es un disco fuera de toda norma, está dentro de su propia categoría y dentro de su propio universo. Es tan diferente de la música que suelo escuchar; siempre he sido reticente a la música electrónica, pero aquí funciona bien; más cerca del jazz que del rock, es una muestra clara del estilo ecléctico de Bowie. La última obra maestra, creo que así lo diseñó, el último eslabón en una carrera de tan fértil. 

Creo que recordaremos a Bowie como eso, a Blackstar; el vació inconmensurable. Es una canción épica, muy oscura, es un adiós; estar consciente de la muerte le da al disco una tonalidad trágica, pero es claro que fue concebido como un regalo; sale el día de su cumpleaños, es la ofrenda que él mismo le hace a sus fans. Sacar un disco en esas condiciones es de por sí loable, es pura devoción al arte, es un acto de entrega y de sacrificio, lo más noble que un individuo puede hacer. Es un disco tan atípico que no encaja en ninguna categoría. En comparación The Next Day, es un disco mucho más convencional, más dentro mi idea de lo que es Bowie. Por eso el Blackstar es una obra maestra, porque rebasa el estereotipo y redefine el legado. 

Es la mejor manera de despedirse del mundo; celebrando la vida, lo que se es y lo que quedará. Bowie hablando de sí mismo, de la leyenda, del amor, de la industria, de su humanidad. Tiempo es lo que nos falta y tiempo es lo único que tenemos, I can’t give everything away…   

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Sobre George

Politólogo, melómano, escritor...

2 comentarios

  1. Bien querido George, había que decir algo de Bowie, yo dentro de todo, y sin considerarme un seguidor acérrimo de Bowie, tuve la suerte de entrarle a algunos de sus discos en diferentes momentis de mi vida, ahora siendo tan vasta su discografía y tan variada su carrera artística y musical, es difícil entrarle a todo. Pero queda demás indicar que es un artista completo de verdad, un extraterrestre; su impacto a nivel cultural es muy amplio, yo diría que de los músicos con mayor influencia en diversos géneros del arte, llámese música, cine, estética, etc. Un artísta total.En este marco, este blackstar, es definitivamente una despedida maravillosa como dices, un discazo, de lo mejor del año.Un fuerte abrazo

  2. Gracias querido Machi, el Bowie tiene mucho material, recién estoy descubriendo algunas cosas, pero era necesario hacerle una mención. Un abrazo

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